La mente de un escritor

Entendemos que el arte de escribir requiere de habilidades técnicas y creativas. Los escritores, a través de la palabra, nos crean historias, poemas, ensayos y otros tipos de textos. Con ello, a nosotros los lectores, nos transportan a sus mundos imaginarios o nos llevan a reflexionar, comprender y aprender, de muchos temas importantes. Sin embargo, en ocasiones olvidamos que detrás de cada artículo, relato o libro, existe una persona con una vivencia, historia y mente que es única.

Adicionalmente, otra de los temas interesantes acerca de los escritores es conocer cómo se relacionan con su labor artística. Algunos lo describen como una necesidad, como una labor que deben hacer para sentirse bien consigo mismo, como una tarea vivencial propia. Si bien, la escritura es una forma de expresarse y transmitir el universo que los rodea, también es un trabajo difícil, en ocasiones incomprendido, pero fundamentalmente solitario. Esto es, debido a que cada escritor debe pasar muchas horas sentado frente a unas hojas de papel o de una computadora, tratando de encontrar las palabras que les parecen adecuadas para expresar sus pensamientos y memoria.


Además, un comentario aparte merece comentar de otra de las importantes características propias de un autor y lo es la creatividad. Los escritores deben ser capaces de crear historias y personajes que nos sean interesantes; ellos deben ser capaces de mantener la atención de los lectores. Asimismo, la creatividad es esencial para resolver los problemas que aparecen durante el proceso de la escritura; como: elegir a el (los) personaje (s), la trama, los diálogos, la descripción y la construcción de la obra integral. Valga la salvedad que la creatividad no es un proceso forzado, sino que surge de manera natural de la mente de cada autor. Es por esa razón, que muchos escritores dedican varios años de esfuerzo constante para la elaboración de un libro.


Un tercer aspecto que caracteriza a todo escritor es su disciplina. Escribir un artículo o un libro requiere de un gran esfuerzo y dedicación. Los escritores deben ser capaces de trabajar mucho y ser constantes en su labor. Esto significa que deben mantenerse sentados frente a su soporte escritural durante muchas horas para intentar destrabar aquellas fórmulas que su mente desea expresar. En muchas ocasiones, además, debe soportar el famoso “bloqueo creativo”, continuar y ser persistente, aunque su proyecto sea a largo plazo. Luego de culminada una obra, adicionalmente, debe ser capaz de soportar las críticas o rechazos. Esto es natural porque el arte no siempre es aceptado por todos.


Además de lo anterior, incluyendo habilidades técnicas y creativas, los escritores deben contar con una gran cantidad de conocimientos. Por esa razón, deben invertir bastantes horas leyendo muchas otras obras. De esta manera estará familiarizado con la gramática, la ortografía, y la estructura de las frases. Adicionalmente, debe conocer de historia, ciencia y cultura en general. Esto, además, de contar con varias fuentes de consulta a la mano, como enciclopedias y diccionarios.


Un contexto sólido para escribir

Todo lo anteriormente descrito le permitirá contar con un contexto sólido para la construcción de su historia y personajes. Finalmente, aunque es evidente, también debe estar familiarizado con los diferentes géneros literarios (como la novela, el cuento, el ensayo, entre otros), así como las técnicas narrativas (narrador – protagonista, narrador – omnisciente), técnicas literarias (de la trama, del estilo, del tema, del género, etc.), recursos literarios (Fónicos, como aliteración, onomatopeya, etc.; Gramaticales, como anáforas, concatenación, derivación; o Semánticos, como antítesis, apóstrofe, epíteto, entre otros.).

Como observamos, también la vida de un escritor es difícil e incierta, debido a que -en ocasiones- deberá enfrentar la falta de estabilidad económica y la incertidumbre de saber si el resultado de su esfuerzo será aceptado. Es común que los escritores deban enviar sus textos a diferentes editoriales con la finalidad de encontrar una de ellas que esté interesada en publicarlas (aquí vale la pena ejemplificar que J.K Rowling, autora de Harry Potter, envió su manuscrito a 12 editoriales y todas la rechazaron, su persistencia recayó en la número 13 que recién la aceptó). Y luego de la publicación, ello viene acompañado, como no podía ser de otra forma, de la falta de reconocimiento o de una crítica que lo valore.


Los desafíos

A pesar de todo este tortuoso y difícil camino lleno de desafíos a cada paso, muchos escritores encuentran muy estimulante el hecho de ver el esfuerzo de sus palabras finalmente impresas. Y significativamente mayor es el hecho de contar con lectores que reconozcan y valoren su esfuerzo. Esto último, es -sin duda- su mayor recompensa.


Como apreciamos, la vida de un escritor es una combinación de habilidades técnicas, creatividad, conocimientos, disciplina, paciencia y muchos desafíos. Este arte requiere de un gran esfuerzo y bastante dedicación. Pero, también es gratificante. Los escritores son personas especiales que nos llevan hacia universos imaginarios, nos enseñan y hacen reflexionar y nos conectan con mundo transportándonos mediante sus palabras.